Ayer apenas estuve en casa porque estuve grabando politiqueces hasta horas nada "conciliadoras con la vida familiar" y sólo reboté (como dice Nacho) para comer y dormir.
Comí (engullí) rápidamente porque quería hacer unas fotos a mi "nueva maleta vieja" que utilizaré en el próximo pre-wedding. No conté, sin embargo, con ese vicio incontrolable de Willow (y resto de gatos) por meterse en las bolsas, cajas, cajones, nuevas maletas viejas...
Y se acabó la sesión. Bueno, se transformó y era él el súper protagonista. Y entonces se salió de la maleta. Ole. Parece que lo hace adrede...
¡Qué mono! ;)
Seguro que Gema de Donde caben dos sabe de qué hablo. Marido, tú no leas su post sobre el amor gatuno y el humano. :)
El caso es que navegando me he topado con el cartel de Madrid Felina, anunciando una jornada de adopción.
¿Os podéis resistir a la idea de rescatar alguna pelusilla de estas?
Y se acabó la sesión. Bueno, se transformó y era él el súper protagonista. Y entonces se salió de la maleta. Ole. Parece que lo hace adrede...¡Qué mono! ;)
Seguro que Gema de Donde caben dos sabe de qué hablo. Marido, tú no leas su post sobre el amor gatuno y el humano. :)
El caso es que navegando me he topado con el cartel de Madrid Felina, anunciando una jornada de adopción.
¿Os podéis resistir a la idea de rescatar alguna pelusilla de estas?
