Content

martes, 7 de junio de 2011

Otra invitación original


Me la acabo de inventar. La verdad es que con Internet el que se aburre es porque quiere. Eso sí,  hay que dosificarse o empiezas buscando un regalo para tu cuñado que se independiza y acabas naufragando entre blogs, vídeos y plantillas para descargar.

No sé cómo he llegado al blog A beautiful mess, que me ha encantado, y de ahí a Waysideviolet, donde he tenido una inspiración. Picasso decía que las musas existían, pero que debían encontrarnos trabajando. Hoy en día parecen estar todas "blogueando". Es sorprendente la capacidad creativa de algunos. Y para muestra, las Pirámides de Giza, lo más alucinante que haya yo visto (por el momento), por no hablar de la catedral de Justo -salvando las distancias- en Mejorada del Campo, aún sin terminar porque la construye él solo desde hace medio siglo.
El caso es que he visto esta Polaroid de corcho y se me ha encendido la bombilla (de bajo consumo, claro). Lo del corcho se lo dejo a mañosas como Carmen, yo me quedo con las tarjetas que es lo que domino.

La idea es la siguiente: el tarjetón tiene estampado un dibujo de una cámara instantánea (he buscado la foto de una y la he convertido con Photoshop en un dibujo). Esta tarjeta tiene una ranura por la que saldrá otra tarjeta con forma de polaroid con la foto de los novios y los datos básicos, por ejemplo. 
¿Qué os parece? A mí casi me da rabia que no se me hubiera ocurrido en el momento de hacer las mías aunque, pensándolo bien, la nuestra me encanta.


Os pongo un ejemplo de cómo "funcionaría" para que os hagáis una idea.

Y nada, ya sabéis, si os casáis próximamente y os gusta, yo os la hago. Hacemos un par de mejoras y los cambios que queráis y ¡ya podéis sorprender a los vuestros!















0 comentarios:

Publicar un comentario

¡Muchas gracias por comentar!

Apunta tu mail y te lo mando

Archivo del blog

Peripecia García. Con la tecnología de Blogger.

Más en

Siguenos en Facebook

365 días esperando

Followers

Translate

No dejéis de visitarme. ¡Tengo más sillas!