Content

jueves, 25 de agosto de 2011

Reportajes y reporteros de boda.1ª Parte




Las parejas casaderas se encontrarán al buscar quién les haga el reportaje del gran día con que tienen que elegir si quieren foto y/o vídeo de la ceremonia, mientras se visten, posados antes del banquete... Y ahora también el "prewedding". En castellano, la preboda consiste en una sesión de fotos de los aún novios en algún lugar especial para ellos o uno que decidan por su estética. 

Pese a que es un bonito recuerdo, seguro que de primeras es algo de lo que decidís prescindir, entre tanto gasto "bodil"; sin embargo, hacer un reportaje de este tipo os hará ganar confianza a la hora de los posados (ya los queráis más o menos espontáneos o informales) y con el fotógrafo, de manera que no sea un elemento discordante  cuando estéis vistiéndoos nerviosos en casa antes de salir hacia la iglesia o la ceremonia civil, por ejemplo. Obviamente, lo recomendable es que se lo encarguéis a la misma persona, para ir conociendo su forma de trabajo y vuestra respuesta. 

Para la pareja, sobre todo si el hecho de ser fotografiada es un factor más de tensión, supondrá un día de relax y diversión a poco tiempo de dar el sí.

Cuanto mayor sea la complicidad entre vosotros y lo naturales que os mostréis frente a la cámara (algo que se puede trabajar), mejores imágenes tendréis. Para un buen resultado, yo creo que la proporción ronda el tercio para el escenario, otro para la pareja y el resto el profesional. Por favor, por favor, por favor, no escatiméis en esto, pero mucho cuidado con los "intrusos" que cobran mucho y saben poco.  Aseguraos de ver varios trabajos y de que sepa lo que hace. En una boda, a mí me parece que es muy importante saber dónde hay que mirar y cuándo, pero también que todos y cada uno de los que han acudido son importantes y por eso, de hecho, están allí. Es un día en el que las emociones asaltan al menos pensado y hay que estar atento para captarlo.


Poco a poco se van dando prioridad al prewedding y al postwedding,  debido al auge de las ceremonias en el mismo lugar del banquete lo que dificulta, por diversos motivos, que los novios abandonen el recinto para hacerse fotos. Los recién casados cada vez son menos amigos de los posados forzados tradicionales en el parque y prefieren imágenes más naturales  y espontáneas, por lo que dejan el arte para unos meses antes o después de la boda, cuando están más relajados y sin invitados reclamando su atención.

Mucho cuidado, no obstante, no os vaya a pasar como a Nacho y a mí, ¡¡¡que nos hemos quedado sin una mísera foto los dos solos el día de la boda!!!

Cuando te casas en el restaurante, corres el peligro de que según termine la ceremonia una avalancha de familiares y amigos os cojan de un lado y otro al grito de "¡foto, foto!" Y vosotros, que sólo querréis una cerveza fresquita, no podréis más que sonreír hasta que las mejillas ya no sientan y la sonrisa se congele y permanezca intacta varias horas seguidas. Cuando os queráis dar cuenta estaréis cenando sin saber que no tenéis ni una sola foto solos que poner en la mesilla de noche. Es muy importante para evitar esto que deis el mando a los reporteros y que tengan la habilidad de detener el alud  humano e imponer un orden (el matrimonio, los padrinos, los padres, los hermanos, los abuelos, resto de familia, amigos, compañeros...). Vosotros sólo podéis aspirar a que os lleve la marea, no es momento de que intentéis organizar porque no os va a dar tiempo a asimilar tanta información como la que le llega al cerebro el día "B". Y de este modo, no echaréis en falta ninguna instantánea. Si habéis elegido unos buenos reporteros, confiad en ellos.  Pero elegidlos bien. Es una vez en la vida.

También muy en boga está el post wedding o trash the dress o, si prefieres, la post boda. Es una sesión para la que os volvéis a vestir de novios y se hace en los sitios más insospechados. Son espectaculares las imágenes de las novias saltando a piscinas o zambulléndose en el mar con sus tules, pero si no queréis destrozar el vestido, se pueden hacer reportajes preciosos  simplemente paseando por la Gran Vía, una cafetería o en una azotea. Las posibilidades son infinitas. pero la finalidad es la misma: no perder tiempo el día de la boda  y poder dedicaros a celebrar vuestro enlace y estar con los vuestros. 









2 comentarios:

Delolindo says:
at: 25/8/11 15:17 dijo...

Yo, protagonista de las fotos de este post, os recomiendo que os pongais en las maravillosas manos que hacen grandes peripecias.
Gracias wapa

Peripecia García says:
at: 25/8/11 15:47 dijo...

¡Gracias ti! Bueno, ¡a vosotros! Por dejarme colarme un poquito en vuestra relación y ver vuestra complicidad. ¡Fue muy bonito y me habéis regalado unas imágenes maravillosas! Tanto... como tus recetas! ;)

Publicar un comentario

¡Muchas gracias por comentar!

Apunta tu mail y te lo mando

Archivo del blog

Peripecia García. Con la tecnología de Blogger.

Más en

Siguenos en Facebook

365 días esperando

Followers

Translate

No dejéis de visitarme. ¡Tengo más sillas!